Miren, miren y pásmense.
Es una pena no creer en fantasmas, porque seguro que si crees vas mucho más emocionado a visitar casas abandonadas o edificios históricos.
(lo pinta Edmund Dulac)
Miren, miren y pásmense.
Es una pena no creer en fantasmas, porque seguro que si crees vas mucho más emocionado a visitar casas abandonadas o edificios históricos.
(lo pinta Edmund Dulac)